Tierra

Lo increíble es que también es agua, y aire, y fuego. Tierra es todo elemento hecho tierra.
Un quiebre en la rígida percepción muestra el suave ondular de su naturaleza. Lo esencial es siempre tridimensional, no podemos abarcarlo con la simple observación de una de sus caras. Es necesario comprenderlo primero y luego serlo, revestirse y esenciarse de él.
Parece estar en estado catatónico pero hay pura vitalidad, revoltijo y ritmo orgánico. Su naturaleza es multiesencial. Abre infinitos mundos. En sus incontables combinaciones, cada observador suma infinitas posibilidades de reflejo. Pero hay una palabra que encierra todo su poder, todos los mundos, todos los elementos: Tierra.
No hay concreto ni cemento que como imagen se acerque al sentido de su peso. Todo la pesadez de la maquinación para ella no es más que una pluma sobre su piel. Pero lo esencial de su esencia es más liviano que el éter. Es pre-manifestación, es causa de pensamiento, es semilla de diseño universal.
Un sonido, una combinación de letras, un signo, una imagen, todo esto refiere a algo que no puede ser descripto. Es silencio y profunda oscuridad luminosa. Detrás del velo: Ahí es, y aquí se deja estar.