Ser tierra

Todo artista es artista gracias a la tierra. Todos somos de la tierra, de tierra, y trabajamos por medio de las energías e influencias telúricas.
Pero en estos tiempos se está produciendo un quiebre de esta realidad. El intelecto sombrío, la irrealidad virtual, la inteligencia artificial y la computación cuántica, están generando una escisión en el ser humano, lo está transdimensionando a un plano grisáceo puramente inerte, inorgánico y artificial.
Cada vez más el mundo será inhumano y el arte sin tierra.
El dilema en estos tiempos es que resulta casi imposible pararse frente a esta fuerza de redes. Para complicar esto más aún, no podemos con nosotros mismos. La batalla se pierde en todos los campos.
El desgaste interior y exterior convierte a la vida extenuante. Las fuerzas inhumanas nos arrastran y aprisionan pero además nuestras bajezas y luchas internas hacen que se sume una tercera complicación: la lucha entre quienes nos amamos.
Ya son demasiados frentes. No queda otra que la entrega.
No se puede con todo, ni siquiera se puede con uno sólo de estos frentes.
Son tiempos de constante bombardeo.
Parece ser que la tierra, el punto cero, la nada, el vacío, el ser, es la única salida. La tierra es todo eso, porque la tierra es la base de toda nuestra experiencia corpórea. Es el ancla, el eje.
Ser tierra, es decir, vivir a conciencia del suelo que nos sostiene y da la vida es estar centrado en el punto cero, el punto suspendido en el infinito cosmos, ese punto, la tierra, es uno, es lo que somos en este basto universo.
El punto cero es el ser y el ser es el vacío lleno de todo.
Es un camino puntual, no es una línea sinuosa, es de aquí hacia el centro de la tierra, al centro del ahora. No es camino porque no importa si caminamos, nuestro centro siempre está unido al centro de la tierra. Es sólo unir la dualidad, los dos puntos: mi centro con el centro de la tierra y del universo.
En ese punto abandonamos toda lucha. Sólo deberíamos hacer o no hacer lo que tiene que ser.
Aunque existe lucha, en lo exterior no es lucha realmente. Porque estar en el punto cero es desprenderse de todo lo que no es punto. Todo deja de ser.
¿Cómo luchar contra una inteligencia un millón de veces más rápida que la de uno?
No se puede.
En el abandono se gana todo.
Abandonar la lucha es el retiro. Retirarse de las redes de inteligencia artificial es ganar la vida.
La vida es el opuesto al intelecto sombrío.
¿Es una idea radical?
Si, lamentablemente.
Hoy la vida abunda todavía. Estamos en los albores de la era sombría.
El punto cero es el camino medio del Buddha.
La tecnología sin inteligencia son instrumentos provechosos para el hombre y no generan una amenaza. Se podría encontrar un punto medio, el mundo del punto cero, del ser de la tierra.
Pero estoy tan lejos del punto cero… tan lejos en voluntad.
El desprendimiento es crisis y sufrimiento.
El no desprendimiento también y peor, pero inconsciente.