Schützen Sie die Flamme

“Proteger la llama” no implica cobijarla de vientos, ni de agua, sino de uno mismo. Protegerla es dejarla ser, quemarse en su naturaleza de astro, en su calor de propósito.
Es un suave impulso intuitivo sin razón, es fuego de ser, es estar en el punto cero.
Vivimos a su cuidado cuidándola. Parte de uno mismo y termina en uno mismo, es de todos y de ninguno.
Aparece y desaparece, es implosión y explosión. Es fuerza que reverbera, que despierta, que aviva, que inspira.
“Schützen Sie die Flamme” en palabras de Joseph Beuys.