Intelecto sombrío

2018 / Composición digital / Photography

“¡Ciencia! tu eres la verdadera hija del

viejo tiempo, tu, cuya mirada indiscreta transforma

todas las cosas! ¿Por qué haces tu presa

del corazón del poeta, oh buitre, cuyas alas son

las sombrías realidades? ¿Cómo podría él

amarte? ¿Cómo te creería sabia si no has

querido dejarlo vagar en sus ensueños en busca

de tesoros en el seno de los cielos constelados,

por más de que hasta allí subiera con ala intrépida?”

Edgar Allan Poe, año 1829.
Fragmento del soneto “A la ciencia”.

 

El término “intelecto sombrío” lo encontramos en una conferencia dictada en el año 1921 por el pensador Rudolf Steiner. Lo definió como el desarrollo espectral del intelecto o penumbra grisácea de la vida intelectual. Se trata de pensamientos automáticos, un enmarañamiento de ensombrecidos pensamientos abstractos que surgen de la relación con el mundo exterior. Este pensar se ha ido desarrollando cada vez más, asentándose definitivamente desde que la mecánica inundó la vida cotidiana humana. Steiner en su discurso advirtió:

“Es posible que los hombres de la Tierra, si así lo desean, puedan desarrollar una forma de intelecto cada vez más y más automática… En la tierra brotaría una terrible raza de seres, una camada de autómatas de un orden existencial que se extiende entre los reinos mineral y vegetal, y será poseedor de un abrumador poder intelectual. Este enjambre que tenderá a apoderarse de la tierra, se extenderá sobre la misma como una red de criaturas fantasmales… Estarán entrelazadas unas con otras y en sus movimientos exteriores imitarán los pensamientos que los hombres han tejido en su sombrío intelecto.”

El intelecto sombrío ha dado un gran salto con el desarrollo del código binario. Hoy, este desarrollo está entrando en una etapa decisiva en la que este pensar es trasladado al exterior del ser humano para ser volcado en componentes no orgánicos y sin vida, capaces de aprender y ejecutar por sí mismos, lo que hoy llamamos Inteligencia Artificial.

La esencia de la técnica mecanizada y digital es idéntica a la metafísica moderna, es decir, la técnica se espeja en el desarrollo del pensamiento moderno. Heidegger advierte de la necesidad de superar la metafísica, la cual siempre se relaciona con lo ente y nos mantiene presos en su sistema sin poder experimentar lo abierto del ser, de lo no ente.

El paradigma del pensamiento moderno se agota y se abre espacio para nuevos horizontes. Uno puede llevar a la profundización y expansión del pensamiento sombrío. Otro, abriría campos interiores, un desarrollo del pensamiento esencial que se dirija hacia lo imperceptible. Llegar más allá y por encima de los pensamientos y conceptos sombríos. Una relación directa con la imaginación viva, con lo creativo y artístico en el pensamiento, con lo poético, una percepción e intuición artística. Para esto, dice Heidegger, es necesario una educación del pensar en el corazón de las ciencias, y Rudolf Steiner habla de la necesidad de llenar de vida las imágenes sombrías del intelecto.

Vivimos la época en el que el intelecto sombrío se emancipa y se arraiga en lo inerte, sin espíritu, sustituyendo, al decir de Byung Chul-Han, las categorías del orden terreno (espíritu, acción, pensamiento y verdad) por las del orden digital: operación, cálculo, transparencia y positividad. En definitiva, es posible que el desarraigo del que hablaba Heidegger se vea acelerado exponencialmente, teniendo la posibilidad de alcanzar hazañas como la inmortalidad por medio de la bio-tecnología, pero paradójicamente, al costo de la vida.