La brisa es la verdad

Leyendo “Así habló Zaratustra” de Nietzsche, entendí que en mi vida “Dios” había muerto como concepto, como idea, como construcción abstracta, como metafísica. En ese momento todo cayó, y estando junto a una anacahuita en una fresca mañana de verano, percibí que la verdad es la brisa.

~La verdad es la brisa~

“No hay Dios más elevado que la verdad.”
No hay pureza más elevada que no pensar, que sólo ser.
Hay un momento en la vida que se presenta el fuego incinerador. Es aterrador. La mayoría lo dejamos pasar. Muchos evitamos verlo de frente. Otros, al percibirlo, permiten su acción de forma lenta en el tiempo,  hasta que no queda ya nada para quemar. Dicho de otra forma, la piedra se puede romper de un solo golpe fuerte y certero, o con varios golpes suaves y espaciados en el tiempo.

~La verdad es la brisa~

“Verdad” como lo que realmente es. “La” es lo que es en el momento, en el instante corriente, en el evento único. Brisa es lo fresco, es lo que es cuando es lo único que es y que deja patente lo que no es.
Lo fresco es radiante, es luz de calor fresco, es el punto cero sin temperatura, no el cero Celsius, sino el punto de fuga donde se está más allá del frío y del calor, de la línea degradé de diferencias térmicas.
“Fresca” es la temperatura única del ser, de lo que realmente es, ese único instante de saber lo que se es, lo que acontece siendo.
¿Se puede tocar lo abierto?
¿No es la brisa lo más próximo de lo abierto?
La palabra brisa es de origen incierto. Pero hay ideas de su origen:
  1. Del italiano brezza, término náutico que indica viento del noreste.
  2. Brezza parece venir de aurezza (aura), del griego ayra (soplo del aire, brisa, aura, viento).
  3. Del celta bris, viento.
La brezza, la brisa que viene del noreste, corre en la misma dirección que las fuerzas magnéticas telúricas, hacia el suroeste.  En las antiguas tradiciones del Vastu Vidya de la India, en los espacios habitables se deja un espacio vacío y limpio al noreste porque es el lugar por donde ingresan los dioses al hogar.
Aura significa soplo. ¿No es lo aurático lo que está entre el hombre y lo abierto?
El sentir de la brisa está relacionado de alguna manera con el sentir del abismo o misterio que se encuentra entre lo cerrado de la tierra y lo abierto del ser, y se experimenta como una dádiva de los dioses.