Iniciación en la tierra

 

Luego de releer el Chandogya Upanishad (libro védico sagrado de la India) vino a mi un recuerdo que estuvo oculto por más de 15 años y que en su momento y hasta ahora no había tenido mayor importancia. Resulta que en aquella época estuve practicando rituales védicos en mi casa (pujas), lo interesante es que recuerdo haber hecho el ritual y luego irme a dormir en la noche, al acostarme sentí un sabor muy fuerte a tierra, y no sólo sabor sino que sentía en mi boca su textura, algo que me llamó mucho la atención por no haber estado en contacto con nada parecido. Al mismo tiempo que sentía el sabor me acompañaba la certeza de que esta experiencia tenía que ver con el ritual que había realizado. Unos días después pude hablar sobre esto con un gran amigo, erudito védico y de una percepción muy afinada, él me decía que estos rituales despiertan cosas que están en nuestro interior y que lo sucedido sin duda tuvo que ver con el ritual.
Hoy, 15 años después, me doy cuenta de que la tierra de alguna forma ya se me estaba presentando como algo clave en mi vida. Sentí a la tierra en mi, su sabor y textura y a la vez una sensación de densidad profunda. En su momento no entendí lo que había sucedido y por no tener claro lo que se estaba despertando en mi abandoné los pujas.